Casos reales

El caso de Encarni y Luis

Con toda su familia en Granada y sus “tropecientos” años a la espalda, este encantador matrimonio decidió emprender el proyecto de levar anclas y establecerse junto a su familiares para los años que les resten.

 

La opción no pudo ser otra que la venta de la vivienda en Madrid y la compra de una en Granada, en una ubicación elegida por ellos. Se les generó un excedente en su cuenta corriente que les permitirá disponer de una buena hucha para malcriar a sus sobrinos-nietos.

 

Se coordinaron todos los plazos para cuadrar ambas operaciones de compraventa, incluso los notarios, mudanzas y traslados (con anécdota incluida). Bien está lo que bien acaba y así acabó.  Bueno…  acabar, acabar no ha acabado ya que nos gusta llamarles para preguntarles como marchan. Ellos se lo merecen.

El caso de Encarni y Luis

Con toda su familia en Granada y sus “tropecientos” años a la espalda, este encantador matrimonio decidió emprender el proyecto de levar anclas y establecerse junto a su familiares para los años que les resten.

 

La opción no pudo ser otra que la venta de la vivienda en Madrid y la compra de una en Granada, en una ubicación elegida por ellos. Se les generó un excedente en su cuenta corriente que les permitirá disponer de una buena hucha para malcriar a sus sobrinos-nietos.

 

Se coordinaron todos los plazos para cuadrar ambas operaciones de compraventa, incluso los notarios, mudanzas y traslados (con anécdota incluida). Bien está lo que bien acaba y así acabó.  Bueno…  acabar, acabar no ha acabado ya que nos gusta llamarles para preguntarles como marchan. Ellos se lo merecen.

El caso de doña Juani

Esta maravillosa mujer, viuda muy reciente. Además de perder a su marido corría el riesgo de perder todo su patrimonio por las obligaciones que su marido como empresario había comprometido y que desgraciadamente con su fallecimiento no podría cumplir.

Con un intenso y completo asesoramiento  jurídico y financiero  conseguimos que se librara de esos fantasmas que le impedían conciliar el sueño.  Ahora vive mucho más tranquila, poco más que decir.

El caso de doña Juani

Esta maravillosa mujer, viuda muy reciente. Además de perder a su marido corría el riesgo de perder todo su patrimonio por las obligaciones que su marido como empresario había comprometido y que desgraciadamente con su fallecimiento no podría cumplir.

Con un intenso y completo asesoramiento  jurídico y financiero  conseguimos que se librara de esos fantasmas que le impedían conciliar el sueño.  Ahora vive mucho más tranquila, poco más que decir.

El caso de Nuestras Monjitas

Con más de ochenta años a la espalda, todas y cada una de las cinco religiosas que iniciaron el proceso, llegó la hora de que alguien cuidara de ellas. Para instalarse en una residencia y que fueran debidamente atendidas había que hacer frente a un fuerte pago mensual. La opción fue intermediar en la venta de su vivienda comunitaria y asegurarse un capital suficiente para no tener que preocuparse por su manutención hasta que Dios se acuerde de la última de ellas.

Lamentablemente dos de las hermanas nos dejaron entretanto. Las demás viven plácidamente en una buena residencia religiosa donde las visitamos y se alegran una barbaridad de vernos, ¡es como volver a tener abuelas!. Son entrañables.

El caso de Mª Sol

Mari Sol vivía en un magnífico chalet en una de las famosas colonias madrileñas. Su mantenimiento y sus ingresos por jubilación no la permitían disfrutar de la vida al ritmo al que ella quería. La opción era muy sencilla. Por su chalet se podía obtener un ingreso mensual via alquiler superior a los 3.000.-€. Con ese ingreso y su pensión se podía alquilar una vivienda en el mismo barrio y generar un exceso de liquidez de entre 1.500 y 2.000.-€ al mes.

A pesar de ello y a última hora se decidió por otra opción ya que al no tener nada de ahorros no quería vivir angustiada si su inquilino dejaba de pagarla (que todo puede pasar) y vendimos y compró. Ahora vive muy desahogada y pudo ayudar a alguno de sus hijos. Otro final feliz.

El caso de Mª Sol

Mari Sol vivía en un magnífico chalet en una de las famosas colonias madrileñas. Su mantenimiento y sus ingresos por jubilación no la permitían disfrutar de la vida al ritmo al que ella quería. La opción era muy sencilla. Por su chalet se podía obtener un ingreso mensual via alquiler superior a los 3.000.-€. Con ese ingreso y su pensión se podía alquilar una vivienda en el mismo barrio y generar un exceso de liquidez de entre 1.500 y 2.000.-€ al mes.

A pesar de ello y a última hora se decidió por otra opción ya que al no tener nada de ahorros no quería vivir angustiada si su inquilino dejaba de pagarla (que todo puede pasar) y vendimos y compró. Ahora vive muy desahogada y pudo ayudar a alguno de sus hijos. Otro final feliz.